Cómo usar premios para entrenar a tu perro
El momento justo, el tamaño del premio y los errores más comunes al educar con refuerzo positivo.
Premiar lo que tu perro hace bien es la forma más rápida y amable de educarlo. Se llama refuerzo positivo, y funciona con cachorros y con perros adultos.
1. El momento lo es todo
El premio tiene que llegar en el mismo segundo en que tu perro hace lo que le pediste (sentarse, venir, soltar). Si llega tarde, tu perro no sabe por qué lo premiaste.
2. Premios pequeños
Para entrenar se dan muchos premios seguidos, así que conviene que sean pequeños: un bocado que se coma rápido y quiera repetir. Los premios grandes se pueden partir.
3. Sesiones cortas
Cinco a diez minutos, una o dos veces al día, rinden más que una hora de una sola vez. Termina siempre con algo que le salga bien.
4. De muchos premios a pocos
Al principio, premia cada vez. Cuando ya lo hace bien, premia de vez en cuando y cambia el premio por cariño o un juego. Así no depende del premio para obedecer.
Errores comunes
- Premiar cuando ladra o salta para pedir: le enseñas a ladrar y saltar.
- Usar el premio para «calmarlo» cuando está nervioso: premias el nervio.
- Olvidar contarlos: los premios de entrenamiento también entran en la regla del 10 % de su comida del día.
Si tu perro tiene problemas de conducta serios (agresividad, miedo intenso), busca ayuda de un veterinario o un entrenador profesional.
